Pensando en los demás – documental Toshiro Kanamori

Documental titulado Pensant en els altres (Pensando en los demás, ‘Children full of life‘ título original en inglés), producido por la NHK y emitido por el programa 60 minuts del Canal 33 de Televisió de Catalunya.

Muestra el sistema pedagógico del profesor Toshiro Kanamori en la escuela pública infantil Minami Kodatsuno, en la ciudad de Kanazawa. Vemos que se puede conseguir un sistema de educación basado en el respeto, en la educación de las emociones y en el destierro de las malas actitudes inherentes a los humanos a través de la reflexión y de la empatía.

http://www.youtube.com/watch?v=Wj2c5O4jom4

We come to school to be happy, so let’s all be happy together!

Escaleras Piano – Stairs

“Sube por las escaleras en lugar del ascensor o escalera mecánica y te sentirás mejor” es algo que a menudo escuchamos o leemos en los periódicos del domingo. Pocas personas realmente siguen ese consejo. ¿Podemos conseguir que más gente use las escaleras sobre las escaleras mecánicas por lo que es divertido de hacer? He aquí los resultados

Acción de la campaña ‘The Fun Theory‘, una iniciativa de Volkswagen

Creemos que la manera más fácil de cambiar el comportamiento de las personas para mejor es por lo que es divertido de hacer. Nosotros lo llamamos la teoría de la diversión.

AT VERSARIS – No fear (feat Invincible beat Waajeed) – videoclip i lletra

Tornada:
Cap por, cara a cara, tots junts, colze a colze, apreta els punys.
Cap por mira’m als ulls, apunta al cor, un altre juny.
no fear (never a phobia ever controlling ya, build a utopia)
no fear (when you’re courageous the feeling’s contagious i’m willing to wage it)

Cap por, avui la claca clar que no s’aplaca ataca
Cap por, xapó l’actitud de capo
no fear (ain’t nothing stoppin this, love is the opposite)
no fear (world is ours, building power, say it louder)

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El fin del romance

Una historia no tiene comienzo ni fin: arbitrariamente uno elige el momento de la experiencia desde el cual mira hacia atrás o hacia delante.

Graham Green
El fin del romance

Final de “Todas las canciones hablan de mi”

Iba a escribirte un e-mail, pero al final he preferido escribirte así.

Es una mierda de carta, seguramente es ilegible, no vas a entender nada. Un poco básicamente lo que te digo es que, es que te quiero, mucho, no te rías es verdad, es un poco lo que te digo en la carta, yo… creo que si te sigo queriendo a estas alturas pues tengo que decírtelo, y además creo que tengo que decírtelo ahora.

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NO TE SALVES – Mario Benedetti

No te salves – Mario Benedetti

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo

Mario Benedetti

¿Tenemos un sexto sentido ‘magnético’?

aueaInvestigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts, dirigidos por el profesor de neurología y neurobiología Steven Reppert, que publicaron su estudio en la revista Nature Communications, según la BBC y The New York Times, han descubierto que una proteína en la retina del ojo de las personas humanas puede percibir campos magnéticos.

El inesperado descubrimiento abre un nuevo capítulo olvidado de la biología de la conciencia que tiene que ver con el llamado “sentido magnético”. En todos los animales de nuestro planeta, las reacciones químicas fotosensibles involucran a una proteína de sobras conocida, la flavoproteína (criptocromo), que desempeña un papel importante en la comprensión del campo magnético de la Tierra. Los experimentos con moscas Drosophila han demostrado que estas proteínas funcionan como sensores magnéticos dependientes de la luz.

La nueva investigación mostró que la proteína humana hCRY2 criptocromo ofrece una capacidad sensorial magnética similar. Los investigadores crearon una mosca mutante, que, gracias a un gen humano añadido, producía la correspondiente proteína humana criptocromo en lugar de producir su propia flavoproteína. Al final resultó que la mosca todavía podía percibir los campos magnéticos.

El experimento reveló que la proteína humana hCRY2 tiene una capacidad inherente molecular para funcionar como un sistema magnético sensorial, que puede allanar el camino para futuras investigaciones de los sentidos magnéticos en humanos desconocidos hasta ahora.

Sin embargo, los científicos no han logrado aún ponerse de acuerdo sobre si las personas pueden percibir el campo magnético de la Tierra y en qué grado. Aún así, hay algunos indicios de que el geomagnetismo afecta a nuestro sistema visual de percepción de luz. Pero el hecho de que si el ojo humano funciona como una ‘brújula’ magnética sigue siendo un enigma.

ME DOY PERMISO PARA… JOAQUÍN ARGENTE VILLAPLANA

ME DOY PERMISO PARA…

Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia, de las que me ignoran, me niegan un beso, un abrazo…

No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres o de mi marido, o mujer. Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie. Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.

Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.

Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.

No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado. Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso. Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme. Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.

Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo. No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse. Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.

Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas.

Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron. El mundo no es sólo hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada. Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer. Más vale lo bueno que ya he ido conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia.

Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente. No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente. Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser perfecto: un hombre sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano.

Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable. No he nacido para ser la víctima de nadie.

Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros. Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración. Me afirmo como una persona no adicta a la angustia. Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior. Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.

Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia. Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero de fuera.

Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas. Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo. Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.

Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.

Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio. Prefiero las relaciones menos densas. Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer. Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”.

Elijo lo que me da salud y vitalidad. Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros.

No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.

Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.

JOAQUÍN ARGENTE VILLAPLANA

SINOPSIS

Por qué hay personas que envejecen mucho más lentamente que otras?

  • Tal vez no arrastren cargas inservibles.
  • Tal vez hayan sabido elegir y disfruten de una vida más ágil.
  • Tal vez sean más creativos.
  • Tal vez hayan leído este libro.

Me doy permiso para… es un conjunto de breves anotaciones sobre la vida cotidiana y las distintas formas de enfocarla. A través de estas páginas, el autor nos ofrece su sabiduría para reconciliarnos con nuestras emociones ocultas largo tiempo atrapadas en la rigidez de nuestro cuerpo. Sus palabras tienen el poder de aflojar todas las corazas musculares y devolver nuestro organismo a su ancestral plenitud.

JOAQUÍN ARGENTE es diafreoterapeuta y su trabajo consiste en ayudar a las personas a recuperar la elasticidad del diafragma, el gran músculo de la respiración y la circulación energética que actúa también como puente entre el consciente y el subconsciente.

Reglas básicas de Convivencia

¿Llegas? SALUDA

¿Te vas? DESPÍDETE

¿Recibes un favor? AGRADECE

¿Prometes? CUMPLE

¿Ofendes? DISCÚLPATE

¿No entiendes? PREGUNTA

¿Tienes? COMPARTE

¿No tienes? NO ENVIDIES

¿Ensucias? LIMPIA

¿No te cae bien? RESPETA

¿Amas? MUÉSTRASELO

¿No vas a ayudar? NO ESTORBES

¿Pides prestado? DEVUÉLVELO

¿Te hablan? CONTESTA

¿Enciendes? APAGA

¿Abres? CIERRA

¿Compras? PAGA

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