Usa protector solar (o no)

El 1 de junio de 1997, Mary Schmich tituló su columna en el Chicago Tribune ‘Advice, like youth, probably just wasted on the young‘, en la que bajo la forma de discurso de graduación brinda una serie de reflexiones sobre la vida que bien pueden ser adoptadas como consejos por los más jóvenes (o no), y que a los más adultos -o a la mayoría de ellos- no nos dejan indiferentes.

El ensayo fue usado en su totalidad por el director de cine australiano Baz Luhrmann (Romeo + JulietaMoulin Rouge!) en el tema “Everybody’s Free (To Wear Sunscreen)” incluído en el álbum Something for Everybody, que vió la luz un año más tarde. La canción fue lanzada posteriormente como single (con las palabras de apertura cambiadas a “Ladies and gentlemen of the class of ’99”).

Hay dos versiones populares en video: una que utiliza la versión del single de 1999 de la canción con 5:05 minutos, dirigido y animado por Bill Barminski, que salió al aire en todas las cadenas principales en los Estados Unidos y apareció en The Tonight Show, The Today Show y The View, así como VH1 y MTV, y también apareció en el Reino Unido, Australia y Japón; y otra que utiliza la versión de 7:09 minutos de la canción con el coro en el medio y al final, hecha por la agencia de publicidad brasileña DM9DDB.

Hechas las presentaciones, pasen y vean

TRADUCCIÓN AL CASTELLANO DE ‘ADVICE, LIKE YOUTH, PROBABLY JUST WASTED ON THE YOUNG’ DE MARY SCHMICH

Damas y caballeros del curso del 97:

Usen protector solar.

Si sólo te pudiera ofrecer una pista para el futuro, esa debería ser el protector solar.

Los amplios beneficios del protector solar han sido probados por los científicos, mientras que el resto de mis recomendaciones no tienen más fundamento que mi propia y errática existencia. Ahora voy a ofrecer este consejo.

Disfruta del poder y de la belleza de tu juventud. No te preocupes. Tu no entenderás el poder y la belleza de tu juventud hasta que se desvanezcan. Pero, confía en mi, dentro de veinte años mirarás tus fotos antiguas y te traerán tales recuerdos que no podrás por menos que afirmar cuantas posibilidades tuviste y que maravilloso lucías en esa época. No estás tan gordo como imaginas.

No te preocupes por el futuro; o preocúpate, pero advierte que esa preocupación es tan efectiva como intentar resolver una ecuación algebraica masticando chicle. Y es cierto que los problemas realmente importantes en tu vida son los que jamás se te pasarán por la mente, del tipo de los que ocupan tu cabeza a las cuatro de la tarde en un martes ocioso.

Haz cada día algo que te asuste.

Canta.

No trates los sentimientos ajenos de forma irresponsable. No toleres que la gente trate tus sentimientos de forma irresponsable.

Relájate.

No pierdas el tiempo con la envidia: algunas veces ganas, algunas veces pierdes. La carrera es larga, y en el fondo, es sólo una carrera contra ti mismo.

Recuerda los halagos que recibas, olvida los insultos; (si tienes éxito haciendo eso, dime cómo lo has conseguido).

Guarda las viejas cartas de Amor, tira los viejos recibos del banco.

Estírate.

No te sientas culpable si no sabes que hacer con tu vida. La gente más interesante que conozco no lo sabían a los 22, algunos de los más interesantes tampoco a los cuarenta.

Toma mucho calcio. Se amable con tus rodillas, las echarás de menos cuando ya no te funcionen.

Quizá te cases, tal vez no. Quizá tengas hijos, tal vez no. Quizá te divorcies a los 40, tal vez bailes el baile de los pajaritos en tus bodas de platino. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas demasiado ni te censures mucho. Vuestras decisiones están dictadas en un 50 por ciento por el azar. Como las de todos los demás.

Disfrutad de vuestro cuerpo, usadlo de todas las maneras posibles. No os cortéis por eso, o por lo que otra gente piense de eso. El cuerpo es el instrumento más grande que jamás poseeréis.

Baila. Incluso si no tienes otro sitio para hacerlo que tu habitación.

Leed las instrucciones, aunque no las sigáis.

No leas revistas de belleza, sólo conseguirán hacerte sentir feo.

Conoced a fondo a vuestros padres,  nunca sabréis cuando se irán con Dios. Quered a vuestros herman@s, son el mejor vínculo con el pasado y probablemente la gente que más cercana estará a vosotros en el futuro.

Comprended que los amigos vienen y van, salvo un puñado de fieles que tenéis que guardar con cariño. Trabaja duro para evitar los obstáculos de la distancia o del estilo de vida porque, cuanto más viejo te hagas, más necesitás de la gente que conociste cuando eras joven.

Vivid en Nueva York alguna vez, pero dejadlo cuando se vuelva demasiado duro, vivid en el Norte de California alguna vez, pero dejadlo cuando sea demasiado blando. Viaja.

Acepta algunas verdades ineludibles: los precios subirán. Los políticos siempre mentirán. Tú también vas a envejecer. Y cuando lo hagas, vas a fantasear que cuando eras joven, los precios eran razonables, los políticos eran nobles y los niños respetaban a sus mayores.

Respeta a tus mayores.

No esperéis que nadie os apoye. Tal vez tengáis una herencia jugosa, tal vez os caséis con alguien millonario. Pero no sabéis cuando se pueden esfumar.

No te hagas demasiadas cosas en el pelo o cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.

Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado de la basura, limpiarlo, pintar las partes feas y reciclarlo por más de lo que vale la pena.

Pero hazme caso en lo del protector solar.